Hace aproximadamente 7 u 8 meses, el paciente sufrió un traumatismo ocular mientras jugaba fútbol, recibiendo un golpe directo en el ojo. El impacto provocó una ruptura de la capa coroidea y un desgarro del recto lateral, lo que posteriormente comprometió el nervio óptico. Además, presentó ruptura de vasos sanguíneos que desencadenó isquemia ocular, ocasionando la pérdida de la visión.
Tras este suceso, logró contactarse con el Dr. Jorge Tuma, quien evaluó el caso y le brindó una solución.