El paciente nos comenta que fue evaluado por algunos de los mejores oftalmólogos de EE. UU., quienes le indicaron que el daño en el nervio óptico era permanente y que no existía solución.
Posteriormente conoció al Dr. Jorge Tuma, quien le explicó la alternativa de tratamiento con células madre. Tras realizar el procedimiento, obtuvo una evolución favorable y un resultado exitoso