El paciente nos comenta que, tras culminar su primera sesión de tratamiento con células madre con el Dr. Jorge Tuma, presentó una mejoría significativa.
Antes del procedimiento tenía una mancha negra que limitaba su visión; luego del primer implante, esta se redujo notablemente, ampliando su campo visual. Se le indicó que, al completar las siguientes sesiones, la mejoría podría ser aún mayor.
Después del segundo tratamiento continuó progresando en las semanas posteriores, y tras el tercer implante, la mancha desapareció por completo, logrando recuperar su visión.